domingo, 31 de mayo de 2009

Una breve visita a Puerto Maldonado

Por el trabajo, estuve los días jueves y viernes en Puerto Maldonado, Madre de Dios. Un sueño acariciado desde hace mucho tiempo. Prolongué mi estancia, por mi cuenta, hasta hoy domingo para conocer la zona de frontera, llegando ayer sábado a las ciudades de Brasiléia y Epitaciolândia en Brasil y Cobija, capital del departamento del Pando, en Bolivia.
Sobre este paseo intenso, estoy publicando un post detallado en el blog Aventura no gregaria. Sin embargo, la sensación que me ha dejado esta experiencia esperada desde muy atrás, es que, en el Perú, el centralismo político y económico es más que asfixiante y la historia de siempre sigue repitiéndose: un descuido clamoroso de nuestras ciudades "principales" y ni se digfa de nuestras ciudades alejadas, como son las ciudades de Iberia o Inambari en la frontera con el Brasil.
Y, por otro lado, a este departamento llegan mucho turistas, realmente muchos más que antes, pero en las calles de la ciudad de Puerto Maldonado (una capital de departamento que apenas es un pueblo muy pobre) no se ve ningún turista, pues todos han sido "captados" para entrar a los "lodge", albergues cuyos propietarios en el imaginario popular (que supongo está más cercano de la realidad de lo que quisiéramos creer) son limeños y extranjeros. Y está bien que haya las famosas "inversiones" extranjeras o nacionales, pero estas debieran generan algún beneficio para la zona, para la región. Sin embargo, la "riqueza" del turismo, como en el caso del caucho, genera una simple burbuja por la demanda de cierto bienes y servicios, pero la riqueza verdadera, ni por asomo, queda en Puerto Maldonado. Y los precios que se cobran (vistos con atención al bolsiollo nacional) sí que son de infarto.
Por su parte, la población en Puerto Maldonado y en la ciudades de Inambari e Iberia, ajenas a esta realidad, siguen matando su tiempo en los desfiles "patrióticos" como muestra de la militarización que nos siguen inoculando como manera de querer a nuestro país, mientras seguimos en la miseria, en el abandono de siempre. Esto me trajo a la mente aquellos versos de Mario Benedetti:
"Quizá mi única noción de patria
sea esta urgencia de decir Nosotros
quizá mi única noción de patria
sea este regreso al propio desconcierto".
Mucho por reflexionar. Simplemente unas ideas que voy adelantando.

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