sábado, 24 de mayo de 2008

Entrevista a Mario Bendetti

El diario El País, ha publicado hoy una pequeña entrevista a Mario Benedetti en la que muestra la coherencia vital que me admira en él, respecto a sus creencias, a sus convicciones. Contra el profesionalismo profesado por Mario Vargas Llosa, él ratifica el rol central de la inspiración, ese no sé qué.


"Yo qué sé. Cómo nacen mis libros es un misterio. Porque de repente estoy meses sin escribir, y de pronto aparece, plaf, ahí está, vuelve la escritura. Aparecen de golpe, con sus títulos y todo, con la división de capítulos. Pienso que eso le pasa a todos los escritores, que un nuevo libro les surge como un secreto que se revela... Durante unos meses tuve últimamente unos problemas familiares graves y no escribí nada. Necesito cierta paz para aproximarme a la poesía".


Sigue siendo esa persona profundamente humana, inconforme frente al mundo y la realidad que se nos impone: "una de las [cosas] que más me extraña es la falta de respeto entre las personas. Eso me duele. Me duele desde el punto de [vista] humanitario. Y me duele porque lo veo casi imposible de arreglar... Y es un problema mundial; ahí ves la importancia que ha adquirido el dinero, cada uno pelea por más dinero, por eso está cada vez más lejos un cambio positivo, porque cada día se pelea por más... Y ahí está el origen de la falta de respeto".


Y esa coherencia vital llega incluso a ser una fuente de dolor, pues, por ejemplo, a pesar de todo el horror de este mundo, no puede refugiarse en una fe que no tuvo, que no tiene y que quizá no tenga jamás: "Ahora lo que lamento es no tener una religión. A alguien que está pasando los estados de ánimo que estoy pasando yo le vendría muy bien una religión. Pero no la tengo. Y eso es peor", aunque, reconoce, "La escritura puede ser como la fe: vas buscando cosas, por lo menos así le sacudo al alma un poco". Y así logra esos breves instantes de felicidad que quizá son las balsas en un mar tenebroso en el que naufragamos: "A veces el alma se descuida y te deja un pedacito de alegría".
Un hombre como Benedetti, que ha vivido el exilio y el desexilio, y a pesar de ello sigue fiel a sus convicciones, nos muestra su integridad moral, su talla humana. Un alaegría todavía poder tenerlo caminando, extrayéndole las últimas llamaradas a su tiempo.


Se anuncian los nuevos libros de Benedetti. Ahora recuerdo mucho dos de sus novelas: "Gracias por el fuego" y "La Tregua", dos compañeros en este arduo camino.
Por último, posteo un video con un poema suyo.

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