
viernes, 14 de agosto de 2009
La diablada en el imaginario peruano y boliviano

martes, 11 de agosto de 2009
La endeble fe de un descreído
Entrevista a Padre Marco Arana. El sacerdote, defensor del medio ambiente y posible candidato presidencial en los comicios del 2011 responde a las críticas del cardenal Juan Luis Cipriani.
Rocío Maldonado.
El cardenal Juan Luis Cipriani lo ha emplazado a dejar el sacerdocio porque considera que usted está utilizando su ministerio para su causa partidaria, ¿qué le responde?
Si la preocupación es porque pueda asumir una candidatura política, debo decirle que eso no ha ocurrido; pero si ocurriera, por el ordenamiento jurídico y jerárquico de la Iglesia tendría que resolver este tema con mi obispo, en este caso el obispo de Cajamarca. Él (Cipriani) no tiene ninguna potestad en Cajamarca. Él puede ordenar en Lima, en el Arzobispado. Esa es su jurisdicción eclesiástica.
En esta materia no los tiene. Yo creo que se está excediendo en su facultad y en su potestad. Además, llama la atención que sea él quien haga este tipo de emplazamientos, pues no ha habido ningún cardenal en la historia republicana del país que haya sido tan controvertido por sus declaraciones políticas.
La mezcla del poder mediático con el poder religioso que tiene, y la cercanía con el poder político del que goza, puede haberle hecho perder el sentido de la realidad. Lamentablemente, ciertas declaraciones darían la impresión de que jamás se equivoca, que está por encima del bien y del mal. Eso es peligroso porque nos lleva a la polarización e intolerancia.
Es obvio que hay una línea jerárquica que empieza en el Papa, le siguen los obispos y sacerdotes. Los cardenales son consejeros del Papa, pero no tienen jurisdicción en las diócesis donde mandan los obispos. El cardenal Juan Luis Cipriani es el arzobispo de Lima, pero no tiene injerencia en otras diócesis del país, aunque quisiera tenerla como en el caso de la Universidad Católica.
No, esta es la tercera o cuarta vez. Ahora usa de pretexto el tema político, pero en las anteriores ocasiones lo ha hecho por mi compromiso con el tema ambiental y las comunidades afectadas por la actividad minera.
Me imagino que eso está referido a su propia acción. Recordemos cuando criticó la causa de los derecho humanos en Ayacucho en un momento cuando estos se violaban de manera sistemática. Es más, sus homilías son casi siempre políticas, y por el cargo e investidura que tiene siempre obtienen un rebote inmediato en la prensa nacional e internacional. Considero que debería fijarse más en el propio rol que viene jugando.
Este domingo el tema era la comunión eucarística, sin embargo, se dedicó a hacer uso de su poder y cuestionar mi intervención en política sin siquiera tener la amabilidad, la fraternidad de expresarla en privado.
No, yo creo que solo hay una. La Iglesia que está al lado de los pobres, testimonio de la defensa de la vida y la justicia; pero también hay dentro de la Iglesia una ideología ultraconservadora, muchas veces ‘fascistoide’, que cuestiona esta cercanía y afinidad de la Iglesia con los más pobres. Eso es lo que está ocurriendo ahora.
No podemos hablar de una Iglesia dividida, sino de una vertiente ultraconservadora, respaldada por el poder político y económico, que está buscando que el compromiso con la justicia no sea efectivo.
Es evidente que quien piensa que los derechos humanos son lo que él dijo que eran, no está de lado de la justicia y de la paz.
Hay que hacer una distinción. En temas de política, entendida esta como el bien común, no tenemos ninguna restricción. Recordemos la intervención de Juan Pablo II en el caso de la caída del muro de Berlín o la posición de la Iglesia en materia de violaciones de DDHH. La restricción que tenemos es para participar en política partidaria.
Todavía estamos en el proceso de convocar a líderes locales, regionales y nacionales. Eso es algo que no me corresponde decidir a mí, pero no voy a huir de mis responsabilidades ciudadanas si se trata de una petición consensuada. Pero todo se dará en su momento.
Estoy hablando de líderes comprometidos con el tema de justicia social y justicia ecológica. Pero también de líderes elegidos por sus bases. En este punto debo recordar a los partidos políticos que deben democratizar sus propias estructuras partidarias y dejar de lado a los candidatos naturales.
Pero en Tierra y Libertad vamos contra la corriente. Queremos que el Perú deje ser una República sin ciudadanos, donde la mayor parte está pensando en un caudillo. Debe haber un cambio, empezando por el propio presidente Alan García, que es el caudillo del Partido Aprista y no deja que otros liderazgos le hagan competencia. (Edición impresa La República).
Más sobre la situación boliviana
lunes, 10 de agosto de 2009
El proceso boliviano visto por una boliviana que retorna
—Tal vez el cambio no se siente mucho en la parte urbana, pero sí en la rural. Creo que la participación de la mujer y de los pueblos indígenas originarios antes no tenía cabida en la radio ni en la televisión, no se hablaba de ellos, pero ahora sí. Y por ahí va la esperanza, que Bolivia cada día logre ser más equitativa. Yo veo una Bolivia latente, viva" (subrayado mío).
miércoles, 5 de agosto de 2009
Pitusiray, Sawasiray

martes, 4 de agosto de 2009
Bases militares estadounidenses en Sudamérica
sábado, 1 de agosto de 2009
Día de la Pachamama y Día Internacional del Sikuri
El Altiplano constituye uno de los lugares que más me llama la atención. En el Perú, sus habitantes son criticados por "invadir" las diferentes ciudades del país, como por ejemplo Arequipa, el mismo Cusco, Tacna y también Lima.
Ahora bien, creo que esas críticas se basan en el hecho de que los "puneños" se adaptan con facilidad en el lugar que se hallen y esto quizá se debe a la dificultad de las condicioines climáticas y geográficas de su región. Es muy conocido su caracter de comerciantes y eso, además, los hace, a diferencia de lo que sucede con gran parte de los peruanos, proclives a la migración permanente, a la aventura. Y, aemás, las condiciones materiales de existencia de la región los marcan profunda, inolvidablemente. Hay como una identidad muy sólida, a prueba de balas.
Hoy en Puno, por ejemplo, han celebrado, según me indicaron, el día de la Pachamama. En efecto, la ciudad amaneció oliendo a incienso y así continuó gran parte del día. Se realizaron los conocidos pagos a la tierra y, en la noche, me encontré con una presentación de tres grupos mixtos de Sikuri, en el atrio del templo del Parque Pino (en el que se encuentra la Virgen de la Candelaria).
Resulta muy emotivo ver a esos grupos humanos tan comprometidos con su arte, con sus convicciones musicales, casi como religiosas. El frío es fuerte, hoy sí sentí la pegada. Pero todas esas personas, siguen bailando y tocando sus zampoñas y tinyas, en un despliegue de energía en el que también se ven envueltos los turistas de diferentes nacionalidades que recorren la ciudad.
En este segundo vídeo se aprecia al grupo que apreció con mejor vestimenta y con un grupo de chicas que bailaban y flameaban la andina Wiphala. Es como que algo va germinando de nuevo.
Es notoria la energía que se desprende de estos grupos humanos que creen en lo suyo, que aman los suyo y que, poco a poco, van reconstruyendo el mundo.



