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viernes, 13 de noviembre de 2009

La educación en el Perú: déficit aun en la abundancia

Humberto Campodónico escribió en La República un artículo en el que demuestra, con cifras, el descuido y el desinterés de nuestras autoridades por la educación.

Su conclusión es lapidaria: "si ahora hay más universidades, alumnos y docentes privados, si a la empresa privada no le interesa la ciencia y tecnología (casi todas las patentes vienen de afuera, ver “Nos ganan 47 a 1, 31/10/09), si con las universidades privadas se puede satisfacer las necesidades de un aparato económico que responde, como dice Efraín Gonzales, a un modelo primario exportador y de servicios (PESER), ¿para qué diablos debe el MEF aumentarle el sueldo a los docentes estatales?

Para terminar, existen algunas buenas universidades privadas y algunas estatales malas. El problema de fondo es que, a diferencia de Brasil, México y Argentina (donde las estatales tienen niveles de excelencia superiores a las privadas) aquí al “modelo económico” no le interesa la universidad estatal. Eso es lo que hay que modificar".

Y es que la cifras no son para menos: "En el 2006 (último año con estadísticas de la ANR), de los 568,095 estudiantes matriculados, 282,119 estaban en las universidades privadas y 282,219 en las estatales. La proporción es 50-50. Lo mismo sucede con los 44,692 docentes: 22,398 están en las estatales y 22,244 en las privadas. Con seguridad, al 2009, el número de alumnos y docentes en las universidades privadas es ahora mayoritario".
Todo esto se explica porque "Al costo-beneficio poco le interesa el rol de la universidad en la investigación y el desarrollo necesarios para la sociedad de la información y del conocimiento. En el Perú en el 2008 se invirtieron S/. 252 millones, lo que apenas llega a 0.1% del PBI, según Francisco Sagasti".

miércoles, 2 de julio de 2008

India o la revolución del conocimiento

La BBC publicó un artículo muy interesante, bajo el título de El talento es su arma, en el que afirma que "A diferencia de cualquier otro país en vías de desarrollo, India está utilizando el talento, en lugar de ofrecer mano de obra barata o sus recursos naturales, para ingresar a la liga de las naciones tecnológicamente avanzadas" (resaltado mío).

En voz de una de las entrevistadas, "Los estudiantes de matemáticas y ciencias miran por encima del hombro a los de humanidades". Ya esto lo destacaba, en su libro Cuento Chinos, Andrés Openheimer, en el que da cuenta de que los países que están creciendo más (China e India) han dado prioridad a las carreras profesionales científicas y de ingeniería. (En el Perú, seguimos con la fiebre del doctoreo y la prioridad de carreras profesionales como las de la abogacía)

Lo que impresiona es el nivel de inmersión de estudiantes y profesionales indios en el mundo. Así, "casi el 25% de los estudiantes en universidades de Estados Unidos provienen de India" y "el12% de los científicos y 38% de médicos en los Estados Unidos son de India. Y también el 36% de los científicos de la NASA, según indicó ante el parlamento D Purandeshwari, ministra de Desarrollo de Recursos Humanos de India en marzo pasado".

Y destaco más conclusiones: "mientras los estudiantes estadounidenses juegan fútbol, van a fiestas y trabajan media jornada, los estudiantes de India estudian" y mientras "los jóvenes indios van a clase a la siete de la mañana para tener lecciones con su maestro, los estudiantes estadounidenses se reúnen en casa de un amigo para preparar su examen al frente del televisor". Todo esto me recuerda nuestro propio país, en el que, cada día es más difícil lograr que haya un estudiante a tiempo completo.

Francamente, es un derrotero como el indio el que debiera seguirse, aunque en países como el nuestro —en el que el prototipo cultural es el estadounidense yas secuelas de ello para la periferie— parece que persistimos en lograr la riqueza de la manera más simple y fácil: actividades extractivas sin generar mayor valor agregado para nuestra patria. Es más, las políticas de investigación y desarrollo son casi inexistentes. ¿Podremos aún insertarnos en esta dinámica cuando nuestra educación pública está entre las peores del continente? Cada día que pasa es un día menos para subirnos al cohce de la historia.